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5 claves para identificar si mi hijo tiene conductas violentas

La violencia es un problema que lamentablemente se ha agravado en nuestro país en los últimos años. Acontecimientos como lo sucedido apenas hace unas semanas en Torreón, nos hacen ver que necesitamos prestar más atención a las conductas que nuestros niños van desarrollando desde temprana edad.

 

En este blog te compartimos 5 factores clave que te ayudarán a identificar si tu hijo presenta o es propenso a presentar algún tipo de conducta violenta:



1. Alta irritabilidad

Cuando el enojo prepondera en el estado de ánimo de un niño y además, lleva a cabo conductas que ocasionan un daño físico o emocional a otro ser vivo, en definitiva es una señal de alarma.



2. Agresividad fuera de tiempo

Existen dos etapas en nuestras vidas en las que tendemos a ser más agresivos; una sucede entre los 2 y 3 años de edad, que es cuando a todo decimos que “no” y hacemos múltiples berrinches; y la otra ocurre durante la adolescencia (entre los 13 y 14 años) aproximadamente.

 

En el momento que un niño o adolescente presenta conductas de este tipo una vez pasadas dichas etapas o por más de un año, es necesario prestarle atención, ya que está generando una reacción completamente fuera de lugar que indica que no está razonando lo que está haciendo.



3. Incapacidad de explicar sus emociones

Cuando un pequeño o adolescente no es capaz de expresar con claridad cuál es el motivo de su enojo, significa que no hay mediación del pensamiento y que tarde o temprano lo llevará a una falta del manejo emocional.



4. Mal manejo de la frustración

Un gran problema en la actualidad, es que tanto los niños como los adolescentes se están volviendo intolerantes a la frustración debido a la cultura de inmediatez y medición del éxito en la que vivimos.

 

Si tu hijo rompe cosas, golpea a la gente o llora sin saber decir qué pasa, cuando no obtiene lo que quiere, sin duda es un signo de una falta de inteligencia emocional.



5. Exceso de protestas

Otra señal de una conducta violenta latente es cuando los niños o adolescentes protestan por todo, sin importar la edad. Claro, es natural que nos quejemos cuando no nos gusta algo, pero cuando la duración y el modo de expresar los reproches son excesivos, es cuando hay que poner atención.



Si tu hijo presenta alguna de las conductas anteriores constantemente, ¡cuidado! Es tiempo de analizar su situación y pedir la ayuda correspondiente. De lo contrario, se pueden llegar a desarrollar comportamientos clasificados como conductuales.



¿Qué debo hacer si detecto que mi hijo tiene conductas violentas?

  • Revisa que ustedes como papás no estén siendo el modelo agresivo para el niño. Cuida no resolver tus diferencias con gritos y violencia.

 

  • Ayúdalo a identificar correctamente sus emociones (qué siente, dónde lo siente y con qué situación se relaciona).

 

  • Enséñale a buscar distintas soluciones para sus problemas.

 

  • Verifica que el ambiente en el que se está desarrollando no le genere miedo o inseguridad.

 

  • Limita el uso de dispositivos electrónicos.

 

  • Cuida sus hábitos de sueño y descanso.

 

  • Fomenta que realice actividades de mindfulness, que involucren un contacto con la naturaleza y/o alguna actividad deportiva o artística.

 

¿Sabías que con la actividad física se cambian los neurotransmisores a nivel bioquímico, provocando que una persona sea más propensa a tener estados de felicidad y tranquilidad?



¿Cómo debe responder la escuela de mi hijo?

Es importante que en las escuelas haya un manejo claro de límites y consecuencias en todo tiempo. Además, gracias a la Reforma Educativa, ahora las escuelas de México deben enseñarles a sus alumnos a reconocer sus emociones de forma clara y a buscar soluciones pacíficas para la sana convivencia.

 

En el Colegio Nuevo Continente sabemos que trabajar de manera conjunta con los papás es fundamental. Por ello, cuando se presenta un caso de conductas violentas, lo primero que hacemos es pedir apoyo a los padres del niño o adolescente en cuestión.

 

Después, si fuera necesario, solicitamos un apoyo terapéutico externo y nos enfocamos en trabajar la empatía; esto es, que vea lo que sus acciones producen en el otro.



Nuestro objetivo es garantizar un entorno de sana convivencia y de bienestar común para nuestros alumnos. ¡Contáctanos y conoce más del modelo integral Nuevo Continente!

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